VIA CRUCIS “CAMINO A LA CRUZ, CAMINO DE AMOR”
El Vía Crucis, el camino de la cruz, nos habla de historias entrelazadas.
La historia de Jesús y su Pasión. La historia de quienes, al tomar
postura, eligen ser sus jueces, verdugos, espectadores o amigos. Y
nuestra historia presente; la de tantos hombres y mujeres que, hoy en
día, recorren ese mismo camino y eligen en qué lado van a
posicionarse. Y por supuesto, también la historia de cada uno de
nosotros, siempre en la encrucijada de aprender a vivir como Jesús, o
darle la espalda y contribuir a seguir crucificándolo.
Se nos invita hoy a contemplar el camino de la cruz. A recorrerlo con
Él, no como espectadores, sino, al menos, como testigos. Se nos invita
a subir hasta la Basílica de la Vera Cruz, donde nos espera el “lignum
Crucis”, un fragmento de la Cruz del Señor. Ante él, descansaremos en
silencio, en oración, acogiendo la misericordia y la paz que brotan de
su interior.
+ En el Nombre del Padre
+ y del Hijo
+ y del Espíritu Santo.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser vos quien sois, bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido,
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuera impuesta.
Amén.